Haciendo memoria #opinión

Haciendo memoria #opinión

Por: Miguel Pizarro

Diputado

 

Los jóvenes tenemos la necesidad de leer la historia, la escrita por los vencedores y la narrada por los derrotados. La de los libros y la de los oprimidos. La memoria selectiva hace que ciertas cosas de la historia se olviden, y en Venezuela a eso le podemos sumar que quienes desde el poder hoy hablan de izquierda, manipulan la historia como mejor les parece.

Tergiversan la historia sin ningún tipo de pudor o respeto. Tanto es así, que hablan de la masacre de Cantaura y tienen dentro de su fracción parlamentaria a quien piloteaba el avión que bombardeó el campamento guerrillero, masacrando a luchadores sociales que por la vía insurreccional –equivocada a mi forma de ver y años después asumida por ellos también como error– intentaban cambiar nuestro país. Son unos titiriteros de la historia que exaltan héroes de Yumare y El Amparo, pero hacen a uno de sus principales perseguidores gobernador de la “revolución” y hoy esconden lo que pasa detrás del asesinato de mineros en Tumeremo.

En los últimos años, hemos vivido hechos que todos pensábamos los habíamos superado como nación: vimos nuevamente cómo organismos de seguridad asesinaron y apresaron estudiantes, esas mismas prácticas represivas que en el pasado criticaban los que hoy gobiernan. Aunque ciertos procesos cambien sus siglas o colores al final se convierten en lo que combatían.

Los que defendían la autonomía de la Universidad Central de Venezuela, hoy justifican los recortes a las universidades autónomas o la dictadura existente en la UBV que no permite elegir autoridades ni federaciones de centros estudiantiles; los mismos que se enfrentaron a la privatización de los servicios y se consideran herederos del Caracazo, hoy defienden el aumento de la gasolina y los recortes sociales con la única intención de mantener la ecuación: pueblo pobre y gobierno rico.

Sus contradicciones históricas son tan graves que los que hicieron la “Marcha de los pendejos” para confrontar la corrupción del bipartidismo, hoy se cuadran con el Tribunal Supremo de Justicia para evitar que el descontento popular se exprese a través de la Asamblea Nacional que fue electa en diciembre buscando un cambio para nuestro país. La historia no puede ser sólo una herramienta discursiva, más bien debemos sentirnos herederos de ella. Los que crecimos en este país y somos jóvenes sabemos que no somos los culpables de la crisis, pero sin duda somos los responsables de conseguir y trabajar por su solución.

La muerte de muchos en el pasado levantando la bandera del cambio; la persecución a los estudiantes por parte de este gobierno por reclamar sus derechos, nos deben inspirar a luchar por un futuro mejor. Debemos avanzar ya hacia un cambio que nos conduzca a la unión y el progreso. Que nunca más en nombre de la historia, se justifique que se ponga al pueblo como derrotado y a los gobiernos como los vencedores.

17/3/2016 9:18am