Unidad Venezuela
02 octubre 2017 | Prensa Unidad Venezuela

La maldición del rentismo

"...debemos detenernos a pensar en la que quizás sea la principal causa de esta crisis, y que debe ser centro del debate para la construcción de un nuevo país."

Mesa de la Unidad Democrática (2 de Octubre de 2017).- La que estamos viviendo es la peor de las crisis de la historia moderna de Venezuela, pues, nos afecta de tal manera que cada momento del día, cada paso que damos en nuestra vida se ha convertido en un sufrimiento: Nos levantamos para hacer cola en algún abasto o panadería; batallamos para conseguir o ayudar a alguien en la búsqueda de medicinas; nos `resolvemos´ para completar la cuota de algún pago o repuesto; todo ello mientras nos enteramos de que algún conocido ha sido víctima de la delincuencia, que avanza por todos lados.

Si bien es cierto que el continuo señalamiento y las denuncias que hacemos de todas las malas prácticas que comete este gobierno para hundir más al pueblo venezolano son fundamentales, también es cierto que debemos detenernos a pensar en la que quizás sea la principal causa de esta crisis, y que debe ser centro del debate para la construcción de un nuevo país. Se trata del rentismo petrolero.

Lo que el chavismo canta como supuestos logros de la revolución, no es más que la destrucción de un modelo socioproductivo de participación y beneficio de todos. Este desgobierno, con falsas premisas, ha creado un sistema en el que solo busca maximizar las entradas de divisas a partir de la única industria del país -la petrolera- para un manejo discrecional, clientelista y expoliador, condenando a todos los ciudadanos a depender de la `caridad´ de algún alcalde o gobernador. 

En los últimos 18 años, la dependencia a los ingresos petroleros ha subido de 73% a 97%, mientras que la producción petrolera ha bajado de 3.5 millones de barriles a solo 1.9 millones. No conforme con ello, también hacen quebrar el resto del aparato productivo, con expropiaciones, controles y tipos de cambio sobrevalorados. Es decir, "Ni lavan ni prestan la batea". 

Con sus malas practicas, este gobierno ha obligado a todos a depender de unos ingresos petroleros, a la vez, que estos ingresos dependan de que el precio en el mercado internacional sea alto.

La reconstrucción del país pasa por ofrecer, desde el Estado, las condiciones y capacidades para que todos los ciudadanos puedan desarrollarse y crecer, sin depender del `regalo´ que pueda dar un gobernador de turno, dentro de un modelo socio-productivo con inclusión, igualdad de oportunidades, y con responsabilidad social para todos los venezolanos.

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